Ofrecimiento de las virtudes de Jesús
Ofrecimiento de las virtudes de Jesús
Mira, no soy más que debilidad y miseria; pero te ofrezco la fuerza, la santidad, la pureza y las virtudes de Jesús. Soy frío, pero aunque tuviera todo el amor de los serafines, ¿qué podría darte que fuera digno de ti? Padre celestial, en compensación de mi frialdad te ofrezco el amor de Jesús. Acabo de caer, he faltado: te ofrezco los sufrimientos y la sangre de Jesús para mi purificación y en reparación. Estos y aquellos malos movimientos se me imponen contra mi voluntad: te ofrezco por ellos los actos contrarios de Jesús.