«Dios es mi Padre» (madre Eugenia Ravasio)
«Dios es mi Padre» (madre Eugenia Ravasio)
Padre mío que estás en el cielo, ¡qué reconfortante y saludable es para mí saber: tú eres mi Padre y yo soy tu hijo!
Sobre todo cuando mi alma está en tinieblas y mi cruz se hace pesada, siento la necesidad de decirte una y otra vez: «Padre, creo en tu amor por mí».
Sí, creo que en cada instante de mi vida eres Padre y que yo soy tu hijo. (…)
¡Creo! Pero fortalece en mí la fe, la esperanza y la caridad. Enséñame a ver siempre tu amor como guía en todos los acontecimientos de mi vida. Enséñame a abandonarme del todo a ti, como un niño en los brazos de su madre. Padre, tú lo sabes todo y lo ves todo. Tú me conoces mejor que yo mismo. Tú lo puedes todo y tú me amas.
Padre mío, porque quieres que vayamos a ti con confianza, vengo a pedirte, con Jesús y María… Unido a sus Sacratísimos Corazones, te presento en esta intención todas mis oraciones, sacrificios y renuncias, todo mi obrar y una mayor fidelidad en el cumplimiento de mis deberes. Concédeme la luz, la fuerza y la gracia del Espíritu Santo. Fortaléceme en este Espíritu, para que nunca lo pierda y no lo entristezca ni lo debilite en mí. (…)
Padre divino, amorosa esperanza de nuestras almas, ¡que seas conocido, honrado y amado por todos los hombres!
Padre divino, bondad infinita que se derrama sobre todos los pueblos, ¡que seas conocido, honrado y amado por todos los hombres!
Padre divino, rocío vivificador de la humanidad, ¡que seas conocido, honrado y amado por todos los hombres! Amén.
Madre Eugenia E. Ravasio
Si se reza esta oración como novena, debe añadirse: «Te prometo ser más generoso, especialmente durante estos nueve días, en una ocasión determinada… o con una persona determinada…».
Imprimatur: Jean cardenal Verdier, arzobispo de París, 8 de mayo de 1936. El Padre concede muchas gracias por intercesión de la madre Eugenia mediante la oración Dios es mi Padre, que Él mismo le dio, especialmente para las familias, para cualquier necesidad de las familias.
Jaculatoria «Dios es mi Padre»
Dios es mi Padre
La madre Eugenia decía que ya solo el título de la oración Dios es mi Padre es una oración completa. Nos recomendó repetir a menudo durante el día: Dios es mi Padre, pues subrayaba que el Padre está muy contento y complacido con su hijo que, con amor, le llama Padre mío.