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Oraciones al Niño de Loreto de Salzburgo (FB-N.º 10a)

Oraciones al Niño de Loreto de Salzburgo (FB-N.º 10a)

Niño de Loreto

¡Niño Dios, bendícenos!

Breve historia del Niño de Loreto

Desde 1650 las Hermanas de la Adoración Perpetua en Salzburgo albergan un preciado tesoro. Es el muy amado Niño de Loreto, al que innumerables peregrinos acuden para confiar sus inquietudes y necesidades.
Y aquellos devotos del Divino Niño que no pueden venir en persona viajan en el expreso de su corazón anhelante hacia el pequeño Cristo Rey, que recibe a los cansados y cargados con los brazos abiertos.

La historia de la estatuilla de marfil realizada por un artista anónimo se remonta al año 1620. En aquel entonces la Condesa Oettingen regaló la estatua de tan solo 11 cm de altura a la Madre Eufrasia Silberrath, que estaba fundando un nuevo monasterio en Ensisheim en Alsacia. En el mismo lugar estaba al frente de los Capuchinos como Guardián y Maestro de Novicios P. Juan Crisóstomo Schenk. Cuando este santo religioso, que había tenido desde joven una relación muy viva con el Divino Niño, vio la hermosa figurilla en la Madre Eufrasia, suplicó tanto hasta que finalmente se le prestó hasta su muerte.

Por su tierna y sincera devoción al Niño Jesús pronto fue llamado en general el «Padre del Niño Cristo». El Divino Niño recompensó su amor con muchas y extraordinarias gracias. Murió en olor de santidad el 25 de noviembre de 1643 en Delemont.

Entretanto la Madre Eufrasia había llegado a las Hermanas en Salzburgo, donde también su Niño Jesús quiso hacer su hogar. Aquí estableció Su trono de gracia, y hasta esta hora la fama de Su amor y poder taumatúrgico se extiende por incontables favores y notables respuestas a la oración.


Oración al bendecir con el Niño de las Gracias

Que Dios te bendiga,
    el ✝ Padre, que te ha creado,
    el ✝ Hijo, que te ha redimido,
    el ✝ Espíritu Santo, que te ha santificado.

Que la bendición de la Santísima Trinidad esté contigo en todos tus caminos y guarde tu cuerpo y tu alma de todo mal. Amén.

Con tu Niño divino, ¡bendícenos, oh purísima Virgen Madre María!


Diariamente a las ~14:30 h
la bendición del Niño Jesús se imparte especialmente en las cuatro direcciones cardinales para todos los devotos del Niño Jesús, bienhechores, enfermos, sufrientes y todos los conectados con nosotros que no pueden acudir personalmente a la puerta del monasterio.


Y las veinticuatro horas del día la promesa se cumple:

    Si solo piensas con anhelo en el Divino Niño,
¡ya Él alza Su manita y te bendice con dulzura!


Oh bellísimo Niño Jesús

Oh bellísimo Niño Jesús,
    contigo quiero estar unido.
Me consagro por entero a ti,
oh, tómame de mí mismo.
Para que yo viva en ti
y tú solo en mí,
oh amado Niño Jesús.

(P. Crisóstomo Schenk)


Breve oración de novena al Niño Jesús lleno de gracia

Oh Jesús,
    a tu Corazón confío …
(esta alma, esta intención, este sufrimiento …)
Mira lo que te presento y haz entonces lo que tu Corazón te inspire …
¡Deja que obre tu Corazón!

Oh Jesús,
    cuento contigo,
me confío a ti,
me abandono a ti,
¡estoy seguro de ti!
Amén.

(Rezada en común por las Hermanas de Loreto, especialmente por los bienhechores y los devotos del Niño Jesús, cada día. Excepto del 17 al 25 de cada mes.)


Fervorosa súplica al amado Niño Jesús

Oh Niño Jesús todopoderoso,
    en quien habita toda la plenitud de la divinidad, que eres todo amor y bondad, rico para todos los que te invocan.
Tú, fuente de vida y de santidad, del consuelo perfecto.
Tú, nuestra paz, nuestra reconciliación, salvación de todos los que esperan en ti:

A tu Corazón confío …
    (esta alma, esta intención, este sufrimiento …)
¡Mira lo que te presento y haz entonces lo que tu amor te inspire!

Oh amabilísimo Niño Jesús,
    que ya mediante innumerables gracias has manifestado en esta imagen tu complacencia en la veneración de tu santísima infancia, ten piedad de nosotros.
¡Glorifica tu santísimo y dulce Nombre también en nosotros!
¡Sé para nosotros Jesús! ¡Sé nuestro Salvador!
Amén.

(Rezada en común por las Hermanas de Loreto, especialmente por los bienhechores y los devotos del Niño Jesús, cada día del 17 al 25 de cada mes.)


Niño Jesús, mira, pobres de nosotros

Niño Jesús, mira, pobres de nosotros
    te suplicamos, Niño de Dios.
Ten compasión de nosotros, pues necesitamos ayuda.

Tú eres el sol de la gracia,
    de bondad sobreabundante.
Quien viene a ti se va gozoso y al instante reconfortado.

A los enfermos los dejas sanar pronto,
    a los desalentados los consuelas.
Quien estuvo en pecado, halló en ti la paz del alma.

Niño Jesús,
    llenos de confianza nos acercamos también ahora a tu trono.
Concédenos contemplarte un día a ti mismo, Salvador de los hombres, Hijo de Dios.


Al Divino Niño Jesús

Amado Niño Jesús,
    ¡tú estás lleno del Espíritu Santo! ¡Derrama el Espíritu Santo con sus siete dones y sus doce frutos sobre nosotros y sobre el mundo entero, para que el enemigo malo tenga que apartarse de nosotros!
En el nombre del ✝ Padre y del ✝ Hijo y del ✝ Espíritu Santo.
Amén.


Oración al querido Niño Jesús

Oh Niño Jesús mío, tan querido,
    Niño de Dios que haces milagros, ¡encomendados sean a ti todos los que sufren y están achacosos!
Eres rico en gracias, ante ti hasta el más rico es pobre.
Tu manita bendice a todos por igual, tu brazo está lleno de poder maravilloso.

Oh, sana, si el Padre lo quiere,
    lo que está enfermo: ojos, cabeza y corazón.
¡Manda al sufrimiento: «Detente» y alivia todo dolor ardiente!

Y donde el mal es más profundo,
    donde pesa como plomo sobre el alma, ayuda tú, sabio médico de las almas, que también fuiste atormentado.

Donde un alma desfallece angustiada,
    enséñale a ser paciente en el dolor; donde una sombría duda la atormenta, ¡ilumínala con la luz de la verdad!

No dejes que nadie se vaya sin consuelo,
    amado Niño, que ante ti se inclina; escucha con amor la piadosa súplica que, pidiendo auxilio, sube hacia lo alto.

Quita de nosotros el pecado
    y danos firme confianza en Dios, para que un día, por la eternidad, te veamos a ti mismo en tu gloria.
Amén.


Saludo de buenos días al Niño Jesús

Buenos días, Niño del cielo,
    Niño Jesús, te saludo.
Oh, te amo de todo corazón, Niño de Dios, ¡bendíceme!

Hermanito divino,
    te doy gracias por la noche que ha pasado;
por ti sean dadas gracias al Padre del cielo en nombre de todos nosotros.

Por ti somos hijos de Dios,
    somos tan infinitamente ricos.
Haz tú, para alegría del Padre, que nuestros corazones sean semejantes al tuyo.

Niño del cielo,
    encierra a todos en tu divino Corazoncito;
envuélvenos en tu amor, para que seamos tuyos para siempre.

Todo lo que hoy pensemos, digamos, hagamos y suframos, Niño Jesús,
    sea todo por amor a ti, en acción de gracias, para alegrarte.

Bendícenos a nosotros y a los que amamos,
    a todos los que están cerca de nosotros.
Ayuda a los pobres y afligidos, atrae hacia ti a los que andan extraviados.

Y cuando llegue mi última hora,
    llévame tú al cielo.
Quiero decirte eternamente con júbilo: ¡Niño Jesús, te amo!


Saludo de buenas noches al Niño Jesús

Dulce y amado Niño Jesús,
    antes de irnos a descansar, será nuestra alegría, tierno Niño, verte todavía una vez más.
El amor nos ha traído hasta aquí para desearte buenas noches.

También a ti queremos darte las gracias,
    por el día que se ha ido; Niño Jesús, te consagramos todas las horas de nuestra vida.
Buenas noches, amado Niño Jesús, déjanos quedar encomendados a ti.

Una cosa más, querido Niño del cielo,
    ¡oh, perdónanos nuestros pecados! Haznos piadosos y de buen corazón, haz que encontremos gracia junto a ti.
Buenas noches, amado Niño Jesús, déjanos quedar encomendados a ti.

Protégenos en esta noche,
    que también para ti transcurra suave. Mañana, apenas despertemos, volveremos a saludarte.
Buenas noches, amado Niño Jesús, ¡tú eres nuestro y nosotros somos tuyos!


Acción de gracias al Niño de las Gracias tras ser escuchado

Oh amabilísimo Niño Jesús,
    humilde y lleno del más profundo agradecimiento me arrodillo ante tu imagen. Quiero alabar y glorificar tu infinita bondad, porque te has compadecido de mí y has escuchado mi súplica con tanta gracia.
Tú serás siempre mi confianza y mi esperanza.
¡Ojalá todos los hombres reconocieran cuán grato te es que se venere tu santísima infancia y cuán maravillosamente premias la confianza de todos!

Oh Divino Niño Jesús,
    concédeme la gracia de agradarte cada vez más con un corazón de niño, para poder entrar un día en tu reino de gloria. Amén.


Información

Reproducciones del Niño de Loreto, aceite bendecido del Niño Jesús, medallas, rosarios, estampas, velas y tiras de tela tocadas al Niño de Loreto están disponibles en la puerta del monasterio.

Niño de Loreto