Oración de curación al Padre celestial
Oración de curación al Padre celestial
Padre, alabo y glorifico tu bondad y tu amor. Te pido en el nombre de Jesús, tu amadísimo Hijo, que me envíes tu Espíritu Santo con todos sus frutos y dones.
Santifica con tu presencia mi cuerpo y mi alma. Concédeme una fe fuerte en ti y en tu Palabra.
Dame la gracia de amarte con todo el corazón y de ponerte en el primer lugar de mi vida, renunciando a todos mis ídolos, adicciones, pecados y apegos.
En tu infinita misericordia, ten piedad de mí, pobre pecador, y perdona mi culpa.
También yo perdono de todo corazón a todos los que me han ofendido en mi vida (N. N.).
Líbrame de todas las emboscadas y ataques del enemigo malo. Que no tenga ningún poder sobre mí. Líbrame de todas las seducciones del mundo que me apartan de ti y de tu voluntad. Líbrame de todas las debilidades de la carne que me empujan al pecado.
Sana mi cuerpo de todas las enfermedades y mi espíritu de toda angustia, tristeza y confusión. Tú sabes lo negativo que he vivido desde el día de mi concepción en el seno de mi madre.
Padre santo, con la gracia del Espíritu Santo sana mi corazón de todas las heridas, sobre todo de las que proceden del rechazo, la soledad, la falta de amor, el odio, la envidia, la indiferencia o la maldad de los hombres.
Dame un corazón nuevo, semejante al Corazón de Jesús, manso y humilde, lleno de alegría y de paz y rebosante de amor.
Hoy quiero comenzar una vida nueva y darte la gloria en todo, en todo lo que pienso, digo y emprendo. En esta peregrinación hacia ti quiero ser acompañado por María, mi amada Madre, y por todos tus ángeles y santos. Amén.
P. Sousa-Lara, oración de las Capuchinas de la Adoración Perpetua