Oración al amado Niño de las Gracias
Oración al amado Niño de las Gracias
Oh Niño de Loreto,
fuerte y maravilloso,
sé mi pequeño,
gran ayudador para siempre.
Sé luz para mí en todos los días oscuros,
sé mi consejo en todas las preguntas angustiosas.
Niño,
bendice el duro esfuerzo de mi jornada,
bendice de mi amor
el silencioso arder.
Y a las personas que me has dado
como compañía en esta vida terrena.
Sana las heridas que la vida me infligió,
fortalece mi alma, que tanto sufrió.
Haz que reconozca tu amor también entonces,
cuando las penas me arden hondo en el corazón.
Concédeme salud y el pan de cada día,
aleja de mí preocupaciones, desgracia, miedo y necesidad.
Sé clemente conmigo un día en el juicio,
llámame al descanso en la luz eterna.