Oración de alabanza de los santos ángeles a la Santísima Trinidad
Oración de alabanza de los santos ángeles a la Santísima Trinidad
¡Salve, Soberano eterno, Dios vivo, el que siempre has sido, Juez temible y justo, Padre siempre bondadoso y misericordioso! A ti, de nuevo y por siempre, adoración, alabanza, honor y gloria por medio de tu Hija vestida de sol, nuestra admirable Madre.
¡Salve, Dios hecho hombre inmolado, Cordero sangrante, Rey de la paz, Árbol de la vida, tú, nuestra Cabeza, Puerta al Corazón del Padre, engendrado desde la eternidad del Viviente, que reinas por los siglos con el que Es! A ti, de nuevo y por siempre, poder, gloria, grandeza, adoración, reparación y alabanza por medio de tu inmaculada Madre, nuestra admirable Madre.
¡Salve, Espíritu del Eterno, que siempre derramas santidad, que obras desde la eternidad en Dios! Tú, torrente de fuego del Padre al Hijo, tú, tempestad impetuosa que soplas fuerza, luz y ardor en los miembros del Cuerpo eterno. Tú, llama eterna de amor, Espíritu de Dios que das forma en los vivientes, tú, rojo río de fuego del Siempre Viviente hacia los mortales. A ti, de nuevo y por siempre, poder, gloria y belleza por medio de tu Esposa coronada de estrellas, nuestra admirable Madre.
Esta admirable oración de alabanza fue rezada por una multitud incontable de santos ángeles en la última aparición de la Madre de Dios en Marienfried, el 25 de junio de 1946. Imprimatur: Augsburgo, 27 de octubre de 1966. «Es un eco de aquel canto apocalíptico que entona la gran muchedumbre que nadie puede contar, postrada ante el trono junto con los ángeles y los ancianos». (De una homilía festiva del obispo Dr. Rudolf Graber en Marienfried)